A lo largo de su existencia, el ala oeste de internación del hospital San Antonio fue remodelada múltiples veces. Pero siempre por arriba de lo construido, sin remover materiales degradados y estructuras obsoletas. Esta vez, la Cooperadora del nosocomio, con recursos propios, reconstruyó la sala de Clínica Médica después de apenas 12 años, pero lo hizo desde los propios cimientos. Esta tarea expuso la desidia con que se realizaron obras anteriores, y permitió lograr un edificio nuevo en toda su dimensión.
Las obras de remodelación del sector de internación de Clínica Médica, en su totalidad a cargo de la Cooperadora, comenzaron a principios de febrero de este 2023. A diferencia de cualquier obra pública, la filosofía de esta obra fue realizar una remodelación integral y sustentable, no “una lavada de cara” tradicional que justifique una inauguración.
Para ello, la Cooperadora hizo picar el piso existente, lo cual dejó a la vista los demás pisos subyacentes, junto con huecos y basamentos degradados por la antigüedad y el accionar de hormigas. Nunca se había removido lo existente, sino que siempre se construyó sobre lo viejo, al igual que en las paredes y techos.
Esta tarea dejó a la vista que el colector cloacal, el cual recorría la sala a lo largo, por el centro de la misma, sufría desmoronamientos propios de su antigüedad, razón por la cual la Cooperadora dispuso, antes de continuar con la obra, su tapado, y el reemplazo por dos laterales de igual dimensiones y recorrido.
De igual modo, se decidió picar todas las paredes, removiendo distintas capas de mampostería y pintura, retirar las distintas aberturas internas para su reparación, restauración y/o reemplazo, y remover los cielorrasos ocultos por el último.

De ese modo, quedó solo la estructura edilicia original, a partir de la cual se comenzó a plasmar lo proyectado: un complejo de 8 habitaciones de dos camas cada una, y baño compartido de a dos, a ambos lados de un pasillo central.
Con porcelanato en todos los pisos y en las paredes del pasillo y baños, aberturas de aluminio corredizas y amplias, mobiliarios y equipamientos completos en las habitaciones, instalación eléctrica a nuevo, y climatizador frío calor central, se construyó una completísima sala de internación a la altura de los más modernos hospitales nacionales.
Para terminar, la Cooperadora dispuso, en uno de los extremos de la flamante sala de internación, dos ambientes: uno como office de enfermería, con cocina, y el otro como vestuario para el personal, ambos completamente equipados.

Cabe destacar que la nueva sala se caracteriza por su funcionalidad, ya que el paciente no necesita ser pasado a una camilla para sus traslados, y que puede entrar y salir de la habitación y de la sala en la misma cama, sea hacia algún otro servicio interno del nosocomio, o hacia afuera, a través de la nueva salida para emergencias y urgencias, ubicada en el otro extremo del pasillo, con una rampa que permite llevar y traer al paciente hacia y desde una ambulancia o del helipuerto.
De este modo, antes de fin de año, gracias a la eficiente gestión de la Cooperadora del nosocomio local, y gracias al aporte del legado Vassallo y de muchísimos vecinos, se financió y ejecutó, de forma efectiva y sustentable, la reconstrucción a nuevo de otra flamante sala de internación. Una obra planteada según las necesidades operativas del servicio de salud, y realizada desde sus bases garantizando su sustentabilidad edilicia.
Norman Robson para Gualeguay21


















