20 julio, 2024 10:04 pm
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La importancia de las Buenas Noticias

A todos nos gusta recibir buenas noticias. Escucharlas nos reconforta y alienta en el camino. Y hay cosas que, por más que las sepamos, nos hace falta repetirlas y recibirlas de manera reiterada. Así nos sucede con los que amamos.

Necesitamos decir “te quiero mucho”, y a su vez escuchar que nos acarician con esas palabras. Se puede decir de muchas maneras: en una carta, una canción, un pasacalle, un mensaje de texto; gritarlo de vereda a vereda o en Twitter; con una flor o una mirada…  Amar y ser amados nos colma el alma.

 

 

Estamos terminando el Sínodo en Roma. Durante tres semanas casi 300 obispos de todo el mundo estuvimos dialogando, compartiendo experiencias y deseos, preocupaciones y desvelos. Nuestro anhelo más profundo es poder comunicar en este tiempo cuánto nos ama Dios. Sabemos que Él tiene la firme voluntad de hacerte experimentar y conocer su amor. También sabemos que cuando eso nos sucede vivimos en camino de vida plena. Claro que en medio de las dificultades de siempre, pero con la certeza de su compañía que no abandona.

El tema que trabajamos es “La Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana”. El Papa nos acompañó casi todos los días mientras seguía con atención los debates y aportes de todos Vivimos en tiempos en los cuales se nos presentan nuevos desafíos. Pero también con una fuerza nueva del Espíritu Santo que nos empuja a despertarnos y ponernos en actitud de servicio. Recordaba uno de los obispos que el Papa Pablo VI había dicho al terminar el Concilio Vaticano II, que “la Iglesia no quiere conquistar el mundo, sino servirlo”. Y ése fue el clima en el cual trabajamos.

Seguramente al leer esta columna estemos concluyendo la misa de clausura junto al Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro. Le pido a Dios por toda la Iglesia en el mundo entero, y en especial en nuestra Patria, para que comuniquemos como la Virgen María la alegría de la fe. En el evangelio de San Lucas se nos cuenta que su prima Isabel la saludó diciéndole: “Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte de Dios”.

El viernes 26 de octubre, en la Sala de Prensa de la Santa Sede, se presentó el Mensaje de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (dedicado al tema “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”. Allí, los obispos decimos, entre otras cosas, que

“Conscientes del hecho de que el Señor es la guía de la historia y que, por tanto, el mal no tendrá la última palabra, los obispos invitan a los cristianos a vencer el miedo con la fe y a mirar el mundo con sereno coraje porque, aunque éste está lleno de contradicciones y retos, sigue siendo el mundo que Dios ama. Por consiguiente, nada de pesimismo: globalización, secularización y nuevos escenarios de la sociedad, migraciones, incluso con las dificultades y sufrimientos que conllevan, deben ser oportunidad de evangelización. Porque no se trata de encontrar nuevas estrategias como si el Evangelio hubiera que difundirlo como un producto de mercado, sino de redescubrir los modos con los que las personas se acercan a Jesús”.

En estas semanas muchos hicieron llegar su cariño y oración por muchos caminos. Les agradezco de corazón. Yo también los quiero mucho.

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, obispo de Gualeguaychú y presidente de la Comisión de Pastoral Social

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