Paso a paso, cada audiencia de conciliación, terminó con una mejor posición de la dirigencia sindical en la pulseada con el gobierno. La intervención de la justicia laboral pedida por el Ejecutivo en el marco del conflicto salarial docente, fue denunciada por Agmer como una maniobra dilatoria.
En los hechos, sin embargo, se constituyó en un boomerang para el gobierno que debió, cada vez, exhibir su voluntad de conciliar lo que sólo era posible expresar mejorando la propuesta.
Como saldo, la docencia entrerriana se liberó en 2014 del corset planteado por el piso a nivel nacional, se alcanzó un 33 por ciento de incremento en el cargo testigo, el más alto del país en términos porcentuales junto a un par de provincias, y se logró que prácticamente todo lo conseguido sea en blanco, implique aportes para la caja y mejoras para los jubilados. Todo, sin que el presentismo ganara espacio en la agenda puesta sobre la mesa.
Además, y siempre según lo resuelto en el marco de la conciliación planteada en la justicia, la negociación no se cierra y está previsto que sea retomada en el segundo semestre.
El gobierno debió ceder en puntos innegociables que debieron ponerse sobre la mesa. En primer lugar, pasar el piso de Nación que, en los hechos, implica perder el Fondo Compensador que la Nación paga desde 2006 en Entre Ríos y otras siete provincias que acreditan no tener recursos para alcanzar el mínimo garantizado. En segundo lugar, también el gobierno debió entregar una bandera instaurada con firmeza desde que Sergio Urribarri está al frente de la Casa Gris y que reza que día no trabajado en el marco de una huelga es día que no se paga.
Unidad
Para Alejandro Bernasconi, secretario Adjunto de Agmer, se llegó a este resultado “porque logramos mantener la unidad en el gremio y la coherencia en todo el proceso”.
“Estuvimos cuando se nos convocó a paritarias el 6 de enero; dimos todas las discusiones en ese marco; denunciamos sistemáticamente cómo se iba dilatando y la negociación paritaria termino fracasando”, repasó el dirigente de Concepción del Uruguay.
“Fuimos a la huelga, una huelga que fue histórica. Fue un desafío volver a tener paros contundentes como habíamos tenido en otras épocas, apostábamos a que fuera suficientemente fuerte y que la movilización fuera importante. Y la huelga fue contundente y no hubo ficción, estuvo claramente por encima del 90 por ciento en toda la provincia y la movilización que tuvimos, sólo de docentes, no la teníamos desde hace muchos años”, remarcó.
Según el secretario Adjunto, este contexto permitió “una fuerza muy importante para el proceso de negociación, para resistir el intento de dilación mediante la convocatoria a conciliación obligatoria en el Ministerio de Trabajo y luego, para llevar adelante la conciliación en la Justicia laboral que sí era ámbito competente y que se transformó en un boomerang para el gobierno”.
“Lo más satisfactorio del proceso fue la unidad con la que se manejó el sindicato, cómo la dirigencia sindical sostuvo la unidad”, volvió a subrayar. “Cuando digo la dirigencia digo toda la dirigencia. No sólo el comportamiento de quienes somos conducción si no de dirigentes de otras agrupaciones que mantuvieron la coherencia. Avanzamos todo el tiempo intentando construir acuerdos entre todos los sectores para que no nos dividan. Eso fue lo más importante del proceso. Acá hubo un triunfo de la docencia y fue posible porque se mantuvo la unidad interna entre todos los sectores de la Agmer. Sabemos que cuando consensuamos tenemos una fuerza enorme”, concluyó.
Vida escolar
Además, el dirigente puso de relieve “el cuidado” que se dio al mandato de las asambleas en las escuelas. “Insistimos con que se tomara un registro claro de lo que pasaba en cada escuela y eso ayudó muchísimo. Este es el desafío más grande porque nuestros trabajadores no están en tres fábricas si no en dos mil escuelas”, remarcó Bernasconi.
Por otro lado, en el marco de este conflicto, se percibió un mayor compromiso de los cuerpos docentes, dejando hacer o dando luz verde a la manifestación docente. “En general, los cuerpos directivos van asumiendo que son compañeros trabajadores que acceden por concurso a sus puestos de trabajo”, declaró.
300 millones
Desde 2006, los docentes entrerrianos cobran una parte de su salario a través del Fondo Compensador creado en el marco de la Ley de Financiamiento Educativo, en 2006. Ese fondo se destina a un conjunto de provincias, las más pobres, que no aseguran a sus trabajadores el mínimo salarial que dispone Nación.
Sólo en 2008 se logró superar el piso de Nación. Y recién en este ciclo lectivo por lo cual ese fondo ya no se girará a Entre Ríos lo cual “encarece” en alrededor de 300 millones de pesos el resultado de la negociación entre el Estado y los docentes.
Hoy por hoy el piso que fijó Nación es de 4000 pesos en marzo y 4400 en agosto. En Entre Ríos se superó esa cifra y se dispuso un salario mínimo de 4400 a partir de marzo y de 5000 pesos en agosto.
Página Política

22 mayo, 2026 12:05 am/
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