Este parece ser el caso de Matías, quien sufre una enfermedad rara o poco frecuente, de aquellas que recientemente fueron tratadas por una de las Cámaras legislativas, y no logra que la obra social para la cual sus dos padres aportaron a los largo de sus carreras le preste la debida atención.
De acuerdo al angustiante reclamo de la madre, la enfermedad congénita de Matías requiere un urgente trasplante de médula, razón por la cual deben viajar a Córdoba a realizar los estudios que determinarían si su hermano puede ser el donante.
Pero nada es fácil en el vía crucis burocrático de estos enfermos, ya que los pedidos de Matías al IOSPER, los cuales comenzaron el año pasado, para que le autoricen cada uno de los estudios que le han solicitado, ya pone en riesgo la misma salud del joven.
En tal sentido, la mamá de Matías recalcó reiteradamente el carácter urgente con que se solicitaron los estudios, resaltando que este carácter de urgencia no responde a las ansiedades de madre sino a lo específicamente solicitado por los médicos intervinientes.
Por último, la mamá de Matías reiteró que la dedicación y el trabajo comprometido por el Dr. Cristian Calandra, del Hospital de Clínicas, y de la Dra. Amorosi, del Cemeco de Córdoba, está poniéndose en riesgo por las absurdas dilaciones burocráticas de la prestadora social que los atiende.
Como dicen desde su púlpito, donde hay una necesidad debe estar el Estado, esperemos que este sea el caso, sino que Dios y la Patria se lo demanden, porque no existen excusas sobre esta tierra y en esta vida que justifiquen el abandono de personas, menos a un joven como Matías.
Gualeguay21

12 marzo, 2026 1:15 am/
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