Los porqués del mal sonido

El sábado comenzaron los corsos y, como ya es costumbre, el ineficaz y desprolijo manejo de los mismos ya desnudó cuestiones que expondrían públicamente más casos de corrupción en el seno de esta gestión.
Tal es así que el impresionante esfuerzo de las comparsas, en especial el de sus integrantes, por brindar el mejor de los espectáculos se vio empañado por un desastroso servicio de sonido.
Según se desprende del relato de distintos personajes del ambiente carnavalesco local, las cosas se habían hecho bien desde un principio, ya que referentes de las tres comparsas habrían participado de la selección técnica del prestador del servicio de sonido para este carnaval 2014.
De acuerdo a los testimonios recabados, de estas reuniones mantenidas con tres oferentes convocados para presupuestar este servicio, las comparsas coincidieron en la conveniencia de uno de estos, sobre lo cual había coincidido el municipio.
Cabe destacar que, si bien no se pudo conocer con exactitud los montos presupuestados por cada uno de estos oferentes, sí se supo que ninguno superaba los 24 mil pesos por noche.
O sea, 24 mil por noche por 8 noches son 192 mil pesos.
Poco tiempo después de esta instancia de selección, para sorpresa de las comparsas, se supo que el acuerdo entre el oferente seleccionado y el municipio no habría prosperado por razones que nunca se supieron, lo que llevó a presuponer que se recurriría al segundo seleccionado.
Pero mayor habría sido la sorpresa de las comparsas cuando tomaron conocimiento de que el servicio de sonido había sido adjudicado a una cuarta empresa, absolutamente desconocida y jamás evaluada, y, encima, por la friolera suma de 30 mil pesos por noche.
O sea, 6 mil pesos más cara que la más cara de las otras, lo que significa, por 8 noches, 48 mil pesos más cara.
Con estos antecedentes, el catastrófico servicio brindado en la primera noche del corso, y la correspondiente indignación en las filas de las comparsas, permitieron que se filtraran versiones aún más indignantes sobre la contratación de este servicio, las cuales, de corroborarse, expondrían públicamente el enésimo escándalo de corrupción de esta gestión en el manejo de los carnavales.
Las principales dudas que se cuestionan distintos referentes del carnaval se centran sobre distintos aspectos.
¿Por qué se frustró la contratación del servicio acordado inicialmente?
¿Por qué no se evaluó este cuarto oferente?
¿Por qué no se eligió el segundo mejor de los evaluados?
O sea,
¿Por qué se contrató a un cuarto oferente, sin evaluarlo, por un valor mucho más caro?
Al cabo de todo esto, ninguno de los consultados pudo desconocer la existencia de dudas sobre la transparencia en la contratación de este servicio.
Norman Robson para Gualeguay21
