Y siguen en la mendicidad, ahora adornada incluso con cierto orgullo genuflexo revestido de falsa dignidad: el que más cerca del suelo pone la nariz mejor concepto obtiene y es posible que mejor carrera política haga.
Es la hora del alineamiento incondicional con los dictados del puerto, con los intereses de la city, con las intenciones del capital financiero y parasitario que nunca serán las de las provincias ni las del pueblo, que nunca fueron populares ni jamás serán nacionales.
Si es cierto que donde hay una necesidad hay un derecho, como dijo Eva Perón, el gobierno nacional y su sombra inerte, el provincial, tienen derecho a ajustar, ya que están constreñidos por la necesidad más cruel: le falta dinero para repartir, no pueden seguir regalando dinero a los empresarios y les llegó la hora de tomar el camino de la austeridad obligatoria, que disfrazan de responsabilidad con aires de estadistas.
Redacción AIM Digital

11 mayo, 2026 1:02 am/
En la Argentina, apenas el 38 por ciento de quienes tienen entre 19 y 25 años...
















