Este es el caso que nos ocupa, con el agravante aún que su triste protagonista es un menor de edad (16) -ya punible para el derecho penal- el cual lejos del cuidado de sus padres y seguramente aprovechando su falta de contención familiar, decidió encaramarse en ese falso coraje que les crea la efervescencia del momento cuando se abusa de las drogas sociales.
Dentro de este panorama -07:15- mientras el propio Jefe del Comando Radioeléctrico Oficial Principal Héctor Suárez acompañado de su fiel compañera de patrulla chofer Cabo 1° Mariangel Kapp, realizaban los controles pertinentes al servicio de seguridad diagramado en la ciudad, es anoticiado vía radial a través de la sala de tráfico, que un llamado de una desesperada femenina, necesitaba urgente la presencia policial, en razón que en el interior de su vivienda se encontraba un masculino desconocido con claras intenciones de violentar su propiedad para ingresar a robar.
Con la urgencia del caso, se constituyen en el domicilio de J. J. Parachú a la altura catastral del 300, donde se entrevistan con Blanca (58), quién muy nerviosa accede a que la pareja de uniformados ingrese raudamente por las dependencias habitacionales para constatar que aun en el patio trasero se encontraba un intruso en plena tarea de llevarse lo que no es suyo, el cual al ver la policía, en total estado de evidente exaltación gritaba desesperadamente que lo dejaran salir, pero vale la pena la aclaración, no era precisamente por su arrepentimiento delictual, sino porque se encontraba acorralado de un tapial de más de dos metros, lo que evidentemente si bien le resulto fácil trepar por los techos y bajar por el mismo, al momento de emprender la huida con la consabida inestabilidad física que tenía por el consumo excesivo vaya a saber de que sustancia, su aprehensión no resultó muy complicada ante la inexorable verdad que no tenía ni podía por donde escapar, siendo reducido para tranquilidad de las moradoras de la finca.
Una vez traslado a Jefatura, ya con conocimiento del fiscal, se dispuso la entrega del mismo a sus progenitores acorde a las legislaciones vigentes, con la misma recomendación que se les hace a todos los padres: que velan por la conducta social de sus hijos, por su educación, por insertarlos en la sociedad con principios éticos de buenos y sanas costumbres, sin perjuicio también de explicarles que a su descendiente se la ha iniciado en su contra una causa de Hurto Calificado por escalamiento en grado de tentativa.-
Jefatura Departamental Gualeguay

14 septiembre, 2026 1:40 am/
El 18 de marzo pasado, en el auditorio municipal, se celebró una audiencia pública por el...
















