Es así que todo comenzó muy temprano, donde un nutrido grupo de policiales uniformados y de civil –alrededor de 60 efectivos- ingresaron en primera instancia en el Barrio El Molino, para ello estratégicamente se contó con el Grupo Especial de Infantería de Gualeguay y Gualeguaychú, quienes fueron la punta de lanza para garantizar la seguridad del lugar, sobre todo en el complejo familiar que conforman los denominados “Tijeretas” que siempre han estado reñidos con la ley, en especial con las huestes de azul, al ser gente revoltosa y agresiva, que en incontables ocasiones han protagonizado resistencias a la realización de los mandamientos judiciales, lastimando inclusive al personal policial en pos de dejar en claro sus vetas belicosas, primordialmente la que comanda a sus descendientes, Hortensia alias “La China”, que es la progenitora de todos estos malhechores, que viven llevando una subsistencia rozada con el quebrantamiento del código penal, además de dañar al prójimo, sin siquiera importarle de una vez por todas en darle un buen ejemplo a sus hijos y nietos.
Asegurado el perímetro, se irrumpió en la finca habitada por Franco (20), donde se logró localizar al tan mentado “huesito chico” (17), protagonista de innumerables gacetillas policiales, y que últimamente venía perturbando la tranquilidad de la ciudad, quién se sentía respaldado por su condición de menor, lo que hacía que rápidamente recupere su libertad, la cual la volvía a utilizar para volver a delinquir y lo más preocupante era su escala de violencia que estaba empleando en sus reiterados hechos delictivos.
No solo “aguantaban” a este malviviente, sino que también tenían muy bien “protegido” a otro menor apodado “Tyson”, quién a la luz de su prontuario, ya tiene la fama necesaria para revalidar una conducta mucho más peligrosa que el personaje capturado, como detalle de sus rebeldes conductas, queda reflejado que debajo de las almohadas donde pernoctaban había una cuchilla de grandes dimensiones tipo machete y otras armas blancas aunque de menor tamaño, seguramente esperando la oportunidad de usarlos previendo una llegada de los uniformados a la morada.
Esto hizo razonar que la presencia de ambos menores, con problemas de conductas sociales muy graves, albergados clandestinamente en ese contexto familiar, pudieran ser los soldaditos reclutados para salvaguardar los movimientos macabros que mantienen como norma de vida dicha generación sanguínea -quizás por esa razón frente a sus viviendas tienen la estatua de la muerte (parca), venerándola con un sinfín de ofrendas-.
Dentro de la operatividad desplegada, con la participación activa del personal de Toxicología, se pudo descubrir que muy bien oculto sobre un desagüe yacían numerosas dosis de cocaína y marihuana, que no hacen presumir un simple consumo, fundamentalmente por su fraccionamiento, pero sobre todo porque a raíz de esta actividad comercial miembros de esta parentela ya han purgado años de cárcel, es más el padre de estos descarriados se encuentra prófugo desde hace varios años.
Independientemente de los estupefacientes secuestrados, también se hallaron celulares, relojes, electrodomésticos que son coincidentes con los robos cometidos por Huesito en Gualeguay y General Galarza, hasta se encontró un “HT” equipo portátil de comunicación y una picana eléctrica.
Terminada la requisa domiciliaria, se procede a incautar todos estos efectos, conforme a lo dispuesto por el Ministerio Público Fiscal, trasladando con anterioridad a los menores, para luego hacer lo mismo con el dueño de casa, Franco, quién quedó primero alojado en la alcaidía policial, para luego ser trasladado a la Unidad Penal N° 7, donde permanecerá alojado por 10 días.
Si bien concluyó con éxito el trabajo en el Barrio Molino, la operatividad lejos estaba por finalizar, ya que con celeridad se movilizó toda la comisión policial a otro de los barrios conflictivos, la cita era en la zona Sur- Este del ámbito ciudadano, Barrio Defensa Costera, donde como siempre que se ingresa a ese sector, la hostilidad del clan de la familia Ferreyra, reina hacia los uniformados, es por ello que el escándalo con forcejeos protagonizados por Dominga (57) no tardaron en empezar, debiendo ser trasladada a la Jefatura en calidad de detenida por entorpecer el proceder judicial, además de intentar agredir al personal interviniente.
Ya con el perímetro de seguridad en marcha, como de costumbre se tuvo que soportar el mal trato con cierta gente de carácter marginal, que ve en su policía al enemigo, bajo todo tipo de insultos y hasta alguna que otra pedrada, lo que motivó la aprehensión de Jorge (29), vecino del lugar que al parecer sin mucho que hacer se dedicó lanzar ladrillazos al personal, poniendo en peligro la integridad física de los mismos.
En la búsqueda de elementos, se halló un arma de fuego, carabina calibre 22 mm. largo, con proyectiles en su cargador, en perfecto estado de funcionamiento y sin ningún tipo de documentación, pero lo más trascendente del procedimiento estaría por venir, ya que causó asombro cuando en una de las habitaciones sobre una de las camas como si se tratara de un simple juguete, había un artefacto explosivo de gran poder de fuego por su onda expansiva , una granada de mortero, lo que prácticamente se evacuó el inmueble por el riesgo que estallara, dándose intervención al perito en explosivos con asiento en Gualeguaychú, quién con los recaudos del caso y bajo una segura cadena de custodia se lo traslado para su estudio y posterior detonación.-
Jefatura Departamental Gualeguay

14 septiembre, 2026 1:42 am/
El pasado 5 de agosto, hace un mes y pico atrás, la Intendente de Gualeguay informó...
















