Se honró la memoria de Rocamora

En la mañana del sábado 17 de marzo se rindió homenaje al Fundador de Ciudades, y fundador de Gualeguay, Tomás de Rocamora, en ocasión de cumplirse un nuevo aniversario de su muerte.
El acto oficial, muy bien organizado por el área de Cultura de la Municipalidad, se llevó a cabo frente a su busto en la plaza que lleva su nombre.
Durante el acto, la profesora Patricia Miguez Iñarra leyó una crónica sobre el colonizador, se cantaron los himnos, se entregaron ofrendas florales y se leyeron distintos textos poéticos alusivos y una reseña del fundador.
Solange Delaloye
“Si por la ventana entra una brisa perfumada, siempre la acompaña un místico velo, algo de poetas antiguos, algo de duendes y lobizones; si entra, por el contrario, una risa dominguera, nada cambia, es el mismo espíritu que respira: alma de pueblo, alma de agua, alma de ceibo florido que se cuela por los poros
con el canto de tus cigarras, tierrita mía, y el grito de los gurises que juegan al fútbol en la plaza del barrio, con las aves que cantan en las mañanas una sonora melodía que se añora cuando se está lejos.
Con tus atardeceres de ensueño, con tus calles y tus casas, con tus ritmos y tus leyendas, con tu sol y con tu río, nazco; muero; vivo.”
Reseña del fundador
Rocamora llegó a Gualeguay a principios de 1782 y, después de tres meses y dieciocho días de ardua investigación, informó al Virrey en agosto de aquel año sobre los resultados y conclusiones a las que había arribado, opinando que consideraba justo el empeño de los pobladores para que la capilla no fuera trasladada “a un sitio tan seco que los pozos ni daban agua” (en referencia a la zona denominada como “la cuchilla”), y sugirió a su vez la posibilidad de otro paraje más cercano al río Gualeguay donde, por su ubicación, lo consideraba inmejorable. Pero Rocamora no se limitó simplemente a cumplir con su misión, sino que además recorrió la región, habló con sus moradores, sopesó sus necesidades, observó las magníficas condiciones de la tierra, las bondades del clima, sus montes de madera dura, sus arroyos cristalinos, en fin… tuvo una visión acabada de su potencialidad y de su enorme y promisorio porvenir.
Fue fundador de nuestra ciudad y de las ciudades de Concepción del Uruguay y Gualeguaychú. De sus escritos se deduce que tuvo un gran amor por las tierras entrerrianas. No se cansaba de resaltar el gran potencial de este territorio del que dijo podría llegar a ser “la mejor provincia de nuestra América”.
Tuky Carboni
“Ya en los atardeceres de la infancia – entre sombras de malva y terciopelo- tus voces me soplaban al oído la serenata en clave de silencio; en los zaguanes frescos y en los patios, donde van las abejas tras el color de azahar en celo, era un murmullo apenas, una escala de seda que se iba casi en puntillas por el aire intenso; en las calles de arena tendidas junto al río somnoliento, un preludio de sauces de verde sostenido levantaba tu música en el viento.”
Héctor Delaloye
“Gualeguay, cuna de poetas, alma de sol, corazón de tierra.
Tiene la paz de un banco en Constitución, el blando aroma de terminales nuevas.
Me voy caminando hacia Quintana y veo a “Juanele” despegando estrellas.
Ciudad de montes encrespados, gritos de chajás, aliento a leyenda.
Gualeguay es esa ciudad que te sonríe cuando llegas.
Aguadas que son un regalo, sauces aromados que te llevan.
Acariciándole el borde al río las canoas pasan y lo besan.
Cigarras inventando un coro que se funde con la siesta.
Terciopelos de oro y plata salpicándonos de fiesta.
Gualeguay tiene la nostalgia de un tren que partió y no regresa.
Gualeguay, cuna de poetas, alma de sol, corazón de hierba.”
Dirección de Cultura de la Municipalidad de Gualeguay
