El viernes por la noche, parroquianos y parroquianas habitués del reconocido reducto se divirtieron siendo protagonistas y cantando “una que sepamos todos”, espacio que acompañaron músicos locales hasta bien pasada la medianoche.
El sábado a la noche, el Chango Ibarra, un hijo de Gualeguay que se está haciendo camino en Buenos Aires, brindó un exquisito recital de su factura que deleitó al numeroso público presente.
Dos propuestas diferentes pero muy interesantes y convocantes que hacen de Tepeu una buena alternativa para las noches del fin de semana.
O verlas en: https://picasaweb.google.com/gualeguay21/TepeuBar#
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