8va. Expo ovina: Espectacular muestra que ya es un clásico
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Los primeros dos días de noviembre se realizó en Urdinarrain la 8va. Expo Ovina, Agropecuaria, Industrial, Comercial y Artesanal. Se trata del tradicional encuentro regional de esa actividad económica en esta ciudad, el cual, esta vez, se hizo nacional al recibir la 1ra. Exposición del país de la raza Romney Marsh. Un extraordinario evento que expuso ante la sociedad el enorme potencial del sector, desde la producción en el campo hasta lo gastronómico y textil.
El predio del Polideportivo Municipal fue anfitrión de un gran escenario, stands y gacebos con todo tipo de ofertas, y dos carpas gigantes donde se dispusieron, en una, los ejemplares de las distintas razas para la jura y posterior remate, y, en otra, la manufactura de lanas y cueros, junto a un stand del Penal de Gualeguaychú que presta un servicio de faena para la especie. Al fondo del predio, la gastronomía en base a la carne ovina.
De ese modo, la Expo Ovina puso sobre la mesa toda su cadena, desde la genética y su producción en el campo, hasta la elaboración de sus lanas y carnes, mientras a su alrededor acompañaron feriantes y espectáculos, componiendo un mayúsculo evento.

En esta muestra, se pudo apreciar que la calidad de las distintas razas es muy buena, los sistemas productivos son eficientes y efectivos, y, sin dudas, es un modelo de negocio rentable y con mucho futuro. Amén de esto, vale resaltar que, por estas características, se considera una cadena de valor con muchísimo futuro.
De igual modo, y por otro lado, también se exhibieron las múltiples bondades de sus cueros y lanas, siempre sin atentar contra el ambiente, ya que existen hoy variedad de procesos naturales tanto para los cueros como para los tintes, en esquemas que tolerarían mayores volúmenes. Cabe agregar que acompañó la muestra Tramagua, un exitoso colectivo de manufactura textil artesanal que nuclea a artesanas, hilanderas y tejedoras entrerrianas.
Por último, la Expo expuso la poco difundida gastronomía en base a carne ovina, y el chef internacional Pitu Alfiere desplegó toda su sapiencia en empanadas, cazuelas, sándwiches, embutidos y corderos a la estaca, experiencias a las que se podía acceder en el patio gastronómico.

En otras palabras, la muestra, entre gacebos, entretenimientos y música, puso sobre la mesa una valiosa cadena de valor cuya explotación merece, si no debe, ser potenciada y aprovechada por la sociedad. Pero, para eso, el Estado debe hacerse presente con gestiones concretas.
Ahora bien, más allá de lo expuesto, vale destacar el compromiso de los actores involucrados para con toda la cadena ovina en sí, desde cabañas y productores, hasta gastrónomos y artesanos, y poner de relieve las energías que inviertieron e invierten en la misma. El mensaje fue que existen, y se mandó con contundencia, pero con éste, entre líneas, quedaron al desnudo algunas carencias.
En la inauguración, a la hora de los discursos, el intendente local, Sergio Martínez, un outsider ajeno a las roscas políticas tradicionales, celebró el éxito de la muestra, y, por su parte, el Ministro de Producción, Guillermo Bernaudo, gizo lo propio y habló de la Ley Ovina entrerriana, mientras entre el auditorio estaba su director de Producción Animal, Martín Sieber.
En este sentido, vale recordar que se viene hablando de una ley ovina que promueva esta cadena de valor desde el 2021 y, en abril de este año, la gestión provincial actual retomó el tema de la mano de Bernaudo y Sieber, con la idea de armar una mesa provincial, una comisión donde mucho se delibere y poco se haga.

La Ley está, también la mesa, y, mal que mal, apuntan a recuperar la ganadería ovina y caprina en Entre Ríos, y promover su sostenibilidad, productividad y competitividad, ya que la provincia, alguna vez, supo tener más de siete millones de cabezas cuando la Argentina tenía 40 millones, a la vez que hoy se trata de una más que rentable unidad de negocio para minifundios. Pero hay que desarrollarla a otra escala, y eso demanda un trabajo y una inversión que aún nonse aprecian.
En síntesis, la 8va. Expo Ovina de Urdinarrain dejó bien en claro que existe una valiosísima cadena de valor aún desperdiciada, principalmente, por falta de políticas públicas que la promuevan de forma efectiva y eficiente a lo largo de todos sus eslabones.
Por último, sorprendió la ausencia de la prensa de la región, ni durante el día, ni a la hora de la inauguración, ni siquiera la oficial, lo cual redundó en una muy escasa difusión del evento antes y después del mismo.
Norman Robson para Gualeguay21
